Vocabulario General de la Montería Española (F)

F

FALTAR. (A): No responder el arma de fuego cuando se aprieta el gatillo, bien sea por falta de acción en el percutor, por estar el cartucho en malas condiciones o por cualquier otra causa.// (A): Insultar.

FEDATARIO. (MR): Persona que acompaña al montero en las monterías de cupo para comprobar las reses que tira, hiere y abate.

FIEBRE DE CAÑÓN. (EUC): Palpitaciones del cazador cuando siente la aproximación de una pieza o res. Vehemencia y precipitación del novato.

FILTRO. (VEC): Parte entre los dos orificios nasales de los perros. Surco que divide notablemente la nariz.

FINO/A. (A): Puro de raza. Se aplica a los perros y también al jabalí en el caso de que éste sea arocho.

FLOREAR. (MP): Disparar a un objeto en el aire. // (A): Tirar al blanco sobre objetos que se lanzan al aire.

FOGUEO. (A): Tiroteo.

FÓLLIGA. (MP): Huélliga.// (LP): Deyecciones y pisadas de las reses.// (A): Excrementos de las reses.

FOREAR. (A): Alejar a los perros con voces.

FOSCA. (MR): Niebla. Humedad en el ambiente.

FOSCAL. (AC): Lugar con vegetación espesa.

FRAGOZAL. (AC): Sitio fragoso, intrincado, de difícil acceso.

FRÍO (MONTE DE-). (A): Monte de cabeza.

FRÍO. (VEC): Proyectil que ha perdido su fuerza remanente.

FRONTERA. (Y): Línea de escopetas que ocupa el remate de una batida.// (LP): Frente opuesto a la recula.// (A): Armada que cierra la mancha por la parte opuesta a la suelta.

FUELLA. (EUC): Estiércol, freza del venado.

FUÉLLIGA. (A): Fólliga.

FUEREAR. (A): Forear.

FUGITIVO. (A): Furtivo.

FUNDÓN. (MR): Funda de cuero para las armas.

FUSILAR. (VEC): En sentido figurado, matara caza parada o encamada.

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El cochino, el rey del monte

Hace unos días, me hizo notar Francisco León, al que telefoneé para agradecerle una crítica muy generosa de mi libro Relatos de Caza – y ustedes perdonen la forma de señalar mi propia obrilla – que entre ellos sólo uno estaba dedicado a un lance con venados. El resto de los de caza mayor tiene un único protagonista: el marrano.

Jabali (cabeza)

Y es que yo, como cualquiera de los monteros con muchos años de sierra que reflexionen sobre ello, he vendido observando que el buen aficionado a la caza mayor no cambiaría por ninguna otra satisfacción la de echar a rodar un buen verraco. Porque es indudable que, para los monteros viejos de estas tierras, el rey, el verdadero rey del monte, es el cochino. Y, aunque no nos demos cuenta del todo, nos sentimos un poco culpables de superioridad y de andar con todas las ventajas cuando derribamos un venado.

Pepe Larrea, un viejo amigo con el que cacé mucho en otros tiempos y al que siempre respeté por su buen conocer y hacer en el campo, decía:
– El venado es fácil de matar porque es más alto, sobrepasa la jara, suena más, se le ve venir. Salta sin reservas a los limpios y tiene unas corridas muy claras. Uno sabe lo que va a hacer y hasta donde lo tiene que dejar cumplir.
Después de reflexionar un poco añadía:
– El cochino es más hijoputa.

Y en esto quedaba resumido todo lo que tenía que decir sobre este personaje. Tiene más defensas. Corre al hilo de los cortaderos sin dejar el amparo del monte. No hace casi uso de la vista, pero la suple con ventaja con su finísimo oído y la nariz. Hay toda una mitología sobre su astucia e inteligencia para burlar las escopetas. Pero lo que en realidad pasa es que sus costumbres, su instinto, su alzada y la posibilidad de hacerle frente a los perros lo hacen más difícil de cazar. Su dura jeta y su coraza le dan la forma ideal para abrir el monte, por lo que siempre saca ventaja a los perros a menos que, confiado en su fuerza y sus navajas, decida atrancarse con ellos. Duro, libérrimo, caprichoso y algo loco, es el marrano el mayor reto para un buen montero.

Jabali II

Había un párroco en un pueblo del norte de nuestra provincia que era muy aficionado a la escopeta y que tenía una tertulia en el casino. En ella se alternaba el dominó con la conversación que da de sí la montería. Y sucedió que nuestro buen cura fue a Roma, con una peregrinación, porque beatificaban a Rafaela María Gómez Porras, cordobesa ella. A la vuelta, sus contertulios escuchaban boquiabiertos sus descripciones de la plaza de San Pedro, de la fastuosa ceremonia, de la blanca figura del Santo Padre, que se había acercado al cura.

– Debió ser lo más emocionante que le ha pasado en su vida.
– Desde luego, hijo, desde luego.
Pero, después de pensarlo mejor, precisó:
– Bueno, verás. Fue emocionantísimo, pero como dejársele venir a uno un marrano grande desbarrando, tronchando monte…

(Relato de “Córdoba”, 8 de febrero 1987)

Vocabulario General de la Montería Española (E)

E

 

ECHADA. (A): Acción y efecto de montear una mancha.

EMBALSAMAR. (AU): Naturalizar, disecar.

EMBERRENCHINADA. (A): Se dice de la carne del jabalí cuando tiene husmo por no haberse capado el marrano inmediatamente después de matarlo.

EMBURCIARSE. (A): Aburciarse.

EMPANADO. (MR): Muy tupido, el monte.

EMPANDERADO/A. (A): Que tiene su corrida por el pandero.

EMPANZAR. (A): Herir una res en la panza.

EMPAREDADA. (A): Ruinas de algún corral o casilla de las que sólo quedan en pie los muros.

EMPATILLAR. (A): Trabar con sus propios tendones las patas de los conejos para podérselos colgar.

EMPENDOLAR. (A): Encender una candela. Tomar gran auge la misma.

ENCAMADERO. (Y): Lugar de monte espeso, escondido y querencioso que busca la caza mayor para esconderse y descansar.// (A): Encame.

ENCAME. (A): Cama. Sitio en el que se echan las reses para pasar el día.

ENCAMO: (Y); (AV): Encame.

ENCANJORRADO. (A): Encajonado un arroyo por haber ido hundiendo su caja la erosión.

ENCANJORRARSE. (A): Hundirse la caja de un arroyo por efecto de la erosión.

ENCARE. (A): Posición sobre la escopeta o el rifle que permite, apoyando la mejilla en la culata, ver por encima de los cañones para apuntar. La apreciación del encare es subjetiva.

ENCARNAR (Y). Se dice de los perros cuando se aficionan a morder la caza mayor

ENCARNE. (Al): Morder el perro la res.

ENCENTAR. (EUC): Castrar a una res recién abatida.

ENCOJONADO/A. (A): Arrinconado, metido en un cujón o cojón.

ENCUJONADO/A. (A): Metido en un cujón.

ENCUENTROS. (A): En las reses, unión del pescuezo con las paletas. (El diccionario de la RAE lo registra en singular).

ENCHARCAR. (A): Acosar los perros a una res hasta llevarla al agua obligándola a refugiarse en ella. Úsase también como reflexivo.

ENFAJAR. (EUC): Descentrar un jabalí a un perro de certero navajazo.// (A): Abrir el marrano el vientre de un perro de una cuchillada.

ENGALGARSE. (A): Correr un perro con constancia tras una res.

ENGATILLAR. (MR): Fallar el mecanismo de disparo de un arma de fuego. Úsase también como reflexivo.

ENGUACHINADO o ENGUARCHINADO. (A): Onomatopeya. Encharcado, el suelo.

ENJARETARSE. (A): Modificar una res su corrida en forma favorable para nuestro puesto.

ENMATONARSE. (A): Taparse los animales con el monte.

ENMONTADO/A. (A): Dícese del animal al que oculta el monte. // (A): Perro que se queda perdido en el campo y se hace balduendo.

ENODIO. (LP): Horquillón.

ENRAMBLAR. (MR): Llenar todo el espacio de cosas.

ENRAZADO/A. (A): Perro que tiene bien definida la raza.

ENRIADERO. (A): Parte sucia de un arroyo.

ENRISCARSE. (A): Subirse el perro a peñascos poco accesibles y quedarse allí sin encontrar forma de bajar.

ENSAPADO. (MR): Perro o cualquier animal que muestra síntomas de envenenamiento por haber mordido o comido un escuerzo o sapo.

ENSUCIAR EL AIRE. (MR): Echar el aire.

ENTAPONADA. (A): La herida, cuando se cierra y deja de dar sangre por haberse echado sobre ella la res.

ENTESTERADO/A. (A): Estar parada la res frente al puesto en una pendiente o testero.

ENTRABONAR. Trabonar. Entrabonamos las ciervas y las llevamos hasta el camión.

ENTRIPADO/A. (A): Empanzado.

ENVELADO/A. (Y): Podenco puro, cuyas orejas se mantienen casi totalmente tiesas.// (EUC): Animal de orejas enhiestas, la liebre, el podenco.// (A): Perro que envela, particularidad muy estimada en los podencos por la expresividad que les presta.

ENVELAR. (A): Poner el perro las orejas tiesas cuando algo le llama la atención.

ESCAPULARIO. (A): Capote hecho a partir de una manta que se agujerea en el centro para meter la cabeza.

ESCARCHA NEGRA. (A): La que no blanquea y no se aprecia a la vista.

ESCATIMAR (Al): Rastrear.// (Y). Antiguo término por catar, aforar la mancha.// (VEC): Seguir una huella para descubrir el paradero de una res.

ESCOBONERA: (MR): Retama.

ESCOPETA. (A): Cazador.

ESCOPETÓN. (A): Despectivo. Cazador que habitualmente practica la caza menor y que, ocasionalmente, montea sin armas adecuadas.

ESCUDADO. (A): El venado, cuando se tapa entre las ciervas.

ESCUDOS. (MR): Partes más duras de la piel del jabalí, en los costados a la altura de la paletilla.

ESGALAZAR. (A): Herir, arañar.

ESPANTA. (MR): Batidores, monteadores.

ESPARRABADO/A. (A): Agotado por el cansancio.

ESPARRUAR. (A): Disgregar, espantar.

ESPATIZAR. (A): Romper el tiro las patas de la res.

ESPESINALES. (A): Rodales especialmente apretados de monte.

ESPETONAZO. (MR): Huida brusca y violenta.

ESPINCHACAR. (A): Estropear sin provecho. Por ejemplo, una mancha echándola en malas condiciones.

ESTAQUERO: (JMR): Vareto.

ESTIMADERO. (MR): Cualquier lugar en el que pueden observarse rastros de las piezas de caza.

ESTREBEJÍ. (A): Lío, reyerta, pelotera.

ESTUTO/A. (A): Vulgarismo usadísimo por astuto.

EXTRAVIAR. (A): Causar gran daño o perjuicio.

La Tejera

Cordobesa, lo que se dice cordobesa, La Tejera, si usted no la conoce, o usted no es de aquí o es que ha empezado en esto de la escopeta ayer, como quien dice. Esta es la zona que coge a mano, en esa distancia que dominaban los cazandangas cordobeses cuando aún no había los coches que hoy hay. Suena a los Escobar, como El Santo y Los Jesús, fincas todas vinculadas a la vieja familia de Villaviciosa. Y buenos aficionados como Miguel Muñoz, Andrés Quesada y Cristobal Marín la cuidan hace años. Desde que los piconeros abandonaron la sierra arrinconando su oficio por la fuerza de los tiempos, el monte fue apoderándose más y más de lo que es suyo. Y hoy, los barrancos de El Escobar y de La Pastora, con sus castilletes de piedras, esos hondones por donde ruedan hacia abajo los truenos de los trabucos, tienen unos especinales que han ganado para las reses lo que en otro tiempo fue terreno más tomado por pájaros y conejos. Piedras de La Baña y de La Cornicabra, donde Pepe Sánchez mató, hace ya tantos años, el primer venado que se cobró por aquellos pagos.

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En pocas juntas de montería se siente uno tan en su casa. Solía citarse en el Raso del Conejo, frente a la vieja cantina del kilometro veintidós. Pero este año nos hemos comido las migas en la venta del puente. Y menos mal, porque caía una pelona que helaba los sombreros. Por allí aparecieron rehalas y monteros de los de siempre y, también, muchos aficionados que matan el gusanillo con esta y un par de monterías más por temporada pero que saben más de sierra que todos los advenedizos juntos.

Un alegrón me dio ver al maestro Pepe, el guarnicienero de la Plaza de Andalucía. Todos eran amigos. O amigos de un amigo que nos presentaba.

Y, encima, verán ustedes lo que me pasó. Yo estaba en la armada del Barranco de La Pastora. Hasta el cuatro, dejamos unos puestos que hacían martillo y el mío era el primero de los que empiezan a caer. Están en un canutillo muy sucio, pero que deben pisarlo bien los marranos. Pues al poco de soltar se me vino por la espalda, de lo que habían remetido, un cochino que parecía mismamente que venía el tren, con lo espeso que está el jaral. Se me echaba encima y me dio miedo de que me arrollara, viniendo como venía con aquel colón de perros a los alcances. Lo maté a dos metros, entre la jara, sin que diera la cara el malditamadre. Se quedó en el tiro y en el mismo puesto, con toda la rehala mordiéndole. Ea, pues ya puede uno aguantar días de agua y de frío, de no ver nada y de lo que haga falta, que un lance así compensa de todas las fatigas del monte.

Los perros, con collares verde claro, casi todos blancos remendados y sedeños, eran los de Pepe Rojo, Chatarra, que acudió al marrano con su chiquillo casi tan pronto como ellos.

Ese, para mí fue un día de esos en que todo sale bien. Buenos amigos, migas con un poquito de unto y torreznos, la copita de machaco, un sol que era una bendición de Dios y uno de los mejores marranos que yo he matado. Y es que ya se sabe. Cuando el año está de leche, hasta los chivos dan.

(Relato en “Córdoba” 1 de febrero de 1987)

Vocabulario general de la montería española (D)

 

D

DAR DE PARADA. (A): Ladrar el perro a la res encamada o que le hace frente. Es una forma peculiar de dicha, con ladridos secos y espaciados, que se prolongan a veces largo rato, sobre todo con los cochinos. Son ladridos de llamada, hasta que llegan otros perros y se formaliza la ladra.

DECIR. (A): Ladrar, latir el perro.

DECIR DE AGARRE. (Al): Ladrido grueso.

DECIR DE HUIDA. (A): Ladra del perro que sigue a una res.

DECIR DE PARADA. (Al): Ladrar a una res parada. // (A): Dar de parada.

DELANTERA/S. (EUC): Zahones.

DELANTERO/A. (A): Perro viejo, experto.

DELGADILLO. (Ar): Zona blanda de una res.

DENDROFOBIA. (TA): Manía destructiva de los árboles de algunas reses.

DERROTAR. (A): Golpe del jabalí con sus navajas.

DESACOMPASADO/A. (A): Extraordinario por su calidad o abundancia.

DESARREGOSTAR. (A): Quitar una manía o querencia.

DESBARRARSE. (A): Dejar su corrida la res que venía faldeada para bajar en derechura.

DESBASTAR. (A): Perder el venado la basta o terciopelo. Descorrear.

DESCALZO/A. (A): Despeado, el perro.

DESCARGADO/A. (A): Mastín cruzado con podenco.

DESCASTE: (MR): Faena de campo que consiste en montear quitando únicamente los animales defectuosos.

DESCAZADO/A. (A): Perro que ha perdido el hábito de cazar.

DESCOLGADERO. (A): Sitio que eligen las reses para bajar y subir por los cortados.

DESCOLGAR. (A): Entrar el perro en edad de padrear.

DESECHADERO. (A): Variante que se hace en un camino para evitar un mal paso.

DESGALAZADO/A (A): Arañado, maltratado con saña.

DESMANCHARSE. (A): Salirse la res de la mancha.

DESMANGARRILLADO/A. (A): Desarreglado, descompuesto.

DESMOGUE. (A): Cuerna del venado caída. Se llama así a cada una de las dos partes.

DESPEADO: (A): Aspeado.

DESPENDEJADO/A. (A): Desmadejado, mal presentado, descuidado.

DESPENDOLADO. (A): Que va con mucha prisa o a gran velocidad.

DESTAPARSE. (A): Salir la res del abrigo del monte dejándose ver.

DICHA. (Y): Se dice de la forma de ladrar de un perro en persecución de una res.// (A): Ladridos, latidos del perro.

DIENTE (A-). (A): Se dice de la res que cogen los perros sin haber recibido herida de bala alguna.

DOBLETE. (A): Lance en que se matan dos reses que entran a la vez.

El tiempo vuela…

foto fernanda

Esa chica tan guapa de la foto es Fernanda, mi mujer, acompañada por José Cabezas, el buen guarda que fue de Madroñiz. Cuento yo en “Montear en Córdoba” que apretado por los perros, cogió un marrano hermosísimo aquellos limpios derecho, derecho, a tomar la coletilla de monte que empezaba bajo la piedra donde estaba Fernanda que lo dejó cumplir y le colocó una bala de su 44 en las paletas. Llegó José, el guarda, y le echó voces para que bajara de la piedra: -Baje usted, señora, que ha matado un lechonato…

Ése es el lechonato. Y ése José. Qué buen guarda y que gran persona. No hace mucho tiempo, a través de su hijo, tuve noticias suyas. Y está bien, pero con las rodillas desbolilladas, el pobre, de tantos años de briega. Desde mi casa le enviamos un recuerdo muy cariñoso.

Qué buenos tiempos. Al lado mismo de Córdoba monteábamos La Jarosa, El Salado, Los Baldíos, Pedrajas… Y en El Rosal, que se ve desde la terraza de mi casa, echábamos ganchos un día sí y otro no. Y siempre salía algo. Era la época en que Pepín Molina tenía Casas Rubias y Pepe Cañete Mesas Altas. Y Pablito se quedaba con Fuente Vieja, con Los Jarales. Por supuesto, todas aún abiertas.

Tanto en Madroñiz como en otras muchas manchas monteábamos por cuatro perras. Y no matábamos tanto como ahora, pero matábamos, vaya si matábamos. Como no había cercas, si eras joven y les dabas bien a las reses, podían invitarte a cerrar por los ríos para sujetar. Pepín Molina siempre ponía la armada de los chavales. Chavales que le pegaban un tiro a un mosquito.

Esa fotografía de Fernanda con su marrano es de 1980. Y ya llevábamos muchísimo monteado. Veinticinco años. Hay que ver.

“TROFEO”. Madrid, 2005.

Vocabulario general de la montería española (CH)

CH

CHABARCÓN. (A): Charcón.

CHACARREAR: (EUC): Onomatopeya de gruñir y rechinar de dientes de un animal.

CHAFALLETA. (EUC): Despojos de una res. (AC): Lugar de monte espeso y mucho agua.

CHAMBÓN (Y). Tirador torpe y que yerra con frecuencia.

CHAMICERA (MBB). Terreno quemado por piconeros u otra gente.

CHANCA. (A): Muchacho encargado en los caseríos de acarrear agua y leña y de ir al pueblo con recados.

CHANQUERO. (A): Chanca.

CHANTEADO/A. (A): Pieza que huye sin carreras, cautamente, al haber sido levantada de su encame pero sin seguimiento de perros. // (A): Mancha que ha sido sometida a chanteo.

CHANTEAR. (A): Soliviantar las reses que encaman en una mancha para que la abandonen.

CHANTEO. (A): Acción y efecto de chantear.

CHAPARRO. (A): Aunque en el diccionario de la RAE aparece como mata de encina o roble de muchas ramas y poca altura, por Córdoba se usa como sinónimo de encina.

CHARABASCA. (A): Leña menuda seca.

CHARABASQUEAR. (A): Hacer ruido al pisar charabasca.

CHARABASQUEO. (A): Acción y efecto de charabasquear.

CHARCÓN. (A); Charca que queda en los arroyos cortados por la sequía veraniega.

CHARNAQUE. (A): Casilla, choza, vivienda muy humilde.

CHARNECA. (A): En Hornachuelos, la excrecencia de la cornicabra.// (A): Lentisco, en La Cardenchosa.

CHARRASCA. (A): Carrasca.

CHASPONAZO. (A): Pequeña detonación del trabuco cuando el fulminante no consigue prender la pólvora. // (A): Rozón de la bala.

CHATARA. (EUC): Pezuña de la res.

CHIRLOS MIRLOS. (A): Lejanísimo lugar imaginario.

CHISQUES. (A): Onomatopeya. Encendedor. Es la denominación del viejo sistema de pedernal, eslabón y yesca, pero en la sierra ha quedado el nombre.

CHISTAR. (EUC): Chasquido de legua y dientes para detener la caza. Que se para al oírlo.

CHITA. (EUC): Pezuña de la res.

CHORRERO. (A): Parte del río o arroyo con muy poco fondo.

CHOTA. (A): Cría de ciervo en su primer año.

CHUCEADO/A. (A): Soliviantada la res. // (A): Animal muy avisado por habérsele intentado cazar reiteradamente.

CHUECO. (A): Oquedad en el tronco de un árbol.

CHUZAZO. (A): Cambio rápido en el sentido de la corrida de una res. // (A): Arrancada hacia atrás de los animales al percibir algún peligro. // (A): Avance del perro para agarrar mordiendo.