El club de los poetas olvidados

…Hubo durante muchos años en el decadente café Gijón del madrileño Paseo de Recoletos un gran cuadro con los componentes de “Alforjas para la poesía”. Y, entre otros, había poetas muy leídos por todos como Felipe Sassone, Villacañas, Alfredo Marquerie, o Rafael Duyos. ¿Adónde habrán ido a parar? Los espejos del Gijón guardarán sus fantasmas envueltos en nieblas de tabaco.
Seguramente he sido poéticamente incorrecto recordando estos nombres, muchos de ellos anatemizados. Pero he querido que vuelvan a andar en letra impresa. Es que los poetas olvidados me producen una gran ternura.

(Mariano Aguayo, “Córdoba” 2005)

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